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¿Viajar al extranjero con tarjeta o con efectivo?

Cuando viajamos, la mayoría tenemos dudas en cuanto al dinero que llevar para el viaje. ¿Me llevo todo el dinero del viaje en efectivo? ¿Es mejor llevar tarjeta para pagar los gastos de mi viaje al extranjero? ¿Me llevo una parte del dinero del viaje en efectivo y otra en una tarjeta?

Si alguna vez te has hecho alguna de estas preguntas, hoy vamos a tratar de resolverlas.

En un reciente viaje de unos compañeros del equipo Eurochange el extranjero (a Estados Unidos), decidimos poner a prueba las diferentes opciones de pago que existen en la actualidad para ver cuál era la opción más fiable para un viaje. Ésta es su experiencia.

 

¿Llevar efectivo o tarjeta para viajar al extranjero?

¿Efectivo, tarjeta del banco o tarjeta prepago?

“Para nuestro viaje preparamos el dinero de la siguiente forma: una parte del dinero, como 1/3 del total, lo llevamos en efectivo (para pagar los gastos de comidas, compras, desplazamientos,…) y la otra parte, algo más de 2/3 del total, la pusimos en una tarjeta prepago tipo Revolut/Bnext que son muy populares entre viajeros (para hacer los pagos más grandes, hoteles,…), además de llevar dos tarjetas del banco: una de débito (que la llevamos por defecto en la cartera) y una de crédito (para pagar el coche de alquiler y por si surge algún imprevisto).”

 

Todo iba bien hasta que llegó el problema…

“Durante los primeros días hicimos varios pagos en efectivo y con la tarjeta de prepago. En dos sitios (una heladería y una máquina expendedora) intentamos pagar con la tarjeta prepago pero la operación no fue autorizada.  No le dimos importancia ya que pensamos que se debía a un problema de lectura en los dispositivos, no a un problema en la tarjeta. Además en otros sitios habíamos pagado con la misma tarjeta sin problema. Así que como eran cantidades pequeñas, nos arreglamos para pagar en efectivo.

El problema llegó cuando fuimos a alquilar nuestro coche para continuar el viaje. En este caso era obligatorio dar una tarjeta de crédito y la empresa no aceptaba pagos ni depósitos de fianza en efectivo. Ya teníamos una reserva previa, pero aun así, tenían que pasar la tarjeta por el lector para confirmarlo.

Pasaron la tarjeta de crédito y nos dijeron que no autorizaba el pago. Probamos de nuevo y nos dijeron lo mismo. Probamos con la tarjeta de débito del banco y nada. Pedimos que lo intenten con la tarjeta prepago y tampoco.

Así que después de varios intentos (haciendo cola en el mostrador y acercándonos peligrosamente a la hora máxima para llegar al siguiente destino en nuestro viaje) llamamos al banco. En el banco nos informan de algo que desconocíamos:

Las tarjetas que utilizamos pueden tener tres tipos de tecnología: banda magnética, chip o contactless. Dependiendo de la tarjeta tienen una, dos o las tres opciones. En Europa se utilizan las dos tecnologías más seguras: el chip o el contactless. Y las tarjetas Europeas suelen tener una protección antifraude para que no se puedan hacer pagos con la banda magnética, ya que es muy fácil de falsificar. Si no se desactiva esa protección, la tarjeta no funciona con la banda magnética, como fue nuestro caso.

Resulta que en Estados Unidos no sólo siguen utilizando la banda magnética, sino que lo más habitual es que los sistemas de pago lean la banda magnética. De hecho en muy pocos sitios tenían máquinas para leer el chip o para hacer el pago con contactless.

Entonces caímos en la cuenta de que las veces que no nos habían cogido la tarjeta de prepago era la misma situación, en TPV’s que leían la banda magnética. Recordamos que en el 90% de los establecimientos tenían lectores de banda magnética sin opción a leer el chip o el contactless.”

 

El desenlace

“Finalmente, tras varias advertencias de lo peligroso que era en una llamada de 15 minutos desde el extranjero, en nuestro banco nos desactivaron la protección de la banda magnética para el resto de días de duración del viaje con lo cual pudimos utilizar la tarjeta de crédito para alquilar el coche.

Para la tarjeta prepago no teníamos opción de contactar con nadie, ya que no hay teléfono de Atención al Cliente ni otra forma de contacto directo con alguien que nos pudiese ayudar. Así que sólo la pudimos utilizar en los pocos sitios que veíamos que tenían datafonos para el chip. Teníamos la opción de sacar 200 Dólares al día de los cajeros, pero como la queríamos utilizar para los pagos grandes, decidimos no tener más quebraderos de cabeza, no tener que ir sacando cada día para pagar los hoteles después y gastarla donde pudiésemos.

Fuimos guardando el efectivo como oro en paño para utilizarlo en todos los sitios donde no aceptaban tarjeta o donde no podíamos pagar con la tarjeta prepago. Tampoco queríamos abusar de la tarjeta de crédito, pero al final tuvimos que utilizarla para algún gasto más. Al volver a casa todavía nos quedaba buena parte del saldo en divisas en la tarjeta prepago que tuvimos que volver a cambiar a Euros, perdiendo así una parte del dinero invertido.”

 

Conclusión y consejo

“Tras nuestra experiencia, creemos que lo más fiable para viajar es el dinero en efectivo. No vamos a ser tecnófobos y a renunciar al uso de tarjetas, pero la verdad es que el efectivo no nos supuso ningún problema, es donde conseguimos mejor precio, ya que fuimos mirando precio para cambiarlo cuando la cotización nos fuese más favorable, y lo gastamos todo (a excepción de unas monedas que nos hemos quedado de recuerdo).

La tarjeta prepago no está mal, pero no creemos que volvamos a utilizarla como la opción más fiable y a poner la mayor parte de nuestro presupuesto allí. La mantendremos como una segunda opción para utilizar por si acaso. La tarjeta de crédito seguiremos llevándola, tengamos que alquilar coche o no, ya que esta vez nos ha salvado. Lo malo es que el cambio que nos aplicó el banco, no siendo de los peores, tampoco fue muy bueno. Pero eso no lo sabes hasta que no te llega el pago a la tarjeta.”           

 

Consejo de Eurochange

Esperamos que la experiencia de nuestros compañeros te resulte útil para decidir cómo organizar tu cambio de divisas. Consulta antes de viajar con tu banco para que te informen de precios, comisiones y te digan si es posible que tengas problemas con tus tarjetas. Confirma si las opciones alternativas te van a resultar útiles, ya que a veces no son lo que esperas. Y para cualquier consulta que tengas sobre el cambio de divisas en efectivo, estaremos encantados de ayudarte.

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